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pichones de aves: manejo e alimentación

pichones de aves: manejo e alimentación

by dr fala Dr. Fala

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Alimentar a un pichón es gratificante y muy delicado, ya que requiere mucha dedicación y disciplina. Generalmente, los pichones que alimentamos son los criados en cautiverio y eventualmente los pichones que se han caído de los nidos. Los pichones altriciales son absolutamente dependientes de sus padres, ya que nacen incompletos, sin plumas para controlar su temperatura corporal, con los ojos cerrados y sin tono muscular.

En algunas ciudades, los ciudadanos pueden contar con la ayuda de organismos competentes como CETAS - Wild Animal Screening Center o CRAS - Wild Animal Rehabilitation Center. Si no lo tiene en su región, busque lo antes posible la ayuda de un veterinario especializado en aves. Pero si no cuentas con ninguna de estas opciones, es importante señalar que en esta etapa de la vida, las aves altriciales no cuentan con un sistema termorregulador eficiente, por lo que es fundamental que se encuentren en un ambiente con una temperatura constante en torno a los 37 grados en los primeros cuatro días de vida, luego reduzca gradualmente a medida que el pichón se desarrolla.

Los pichones son bastante susceptibles a las enfermedades, ya que aún no tienen un sistema inmunológico completamente desarrollado. Por ello, es fundamental mantener siempre unos cuidados básicos de higiene, como lavarse bien las manos siempre que se manipule al pichón, higienizar los utensilios que se utilizan para preparar la papilla y la comida y si hay más de un pichón , se recomienda utilizar utensilios de alimentación individuales y separados, esto ayuda a prevenir la propagación de enfermedades.

Al ser uno de los pilares fundamentales del desarrollo de los pichones, se debe prestar especial atención a la alimentación, especialmente en cuanto al contenido de macro y micronutrientes, además de enzimas digestivas, Prebióticos y Probióticos. En este contexto, Alcon produce excelentes alimentos completos desarrollados especialmente para los pichones desde el nacimiento hasta el destete.

La temperatura ideal para preparar la mezcla (papilla + agua) y dársela al pichón es de unos 38 ° C, es decir, un poco más caliente que tu mano. Si es demasiado frío, es más difícil de digerir, y si es demasiado caliente, puede causar una quemadura dolorosa en el buche, así como desnaturalizar las enzimas integradas en la papilla, que son importantes para el proceso de digestión.

La consistencia de la papilla varía según la edad de las aves, es decir:
- Para aves de entre uno y dos días de edad, proporcione la papilla en la proporción de cinco partes de agua tibia por una de papilla;
- Para aves de entre tres y cuatro días de edad, cuatro partes de agua tibia por una de papilla;
- Para aves de entre cinco y seis días de edad, tres partes de agua tibia por una de papilla;
- Para aves de siete días o más, dos partes de agua tibia por una de papilla.

Esta información es solo una referencia para orientar la alimentación, pero eventualmente puede variar según la respuesta del ave. Es muy importante destacar que los pichones se deshidratan muy rápidamente. Por eso, es fundamental preparar las proporciones adecuadas de papilla y agua. La mezcla de papilla debe hacerse en cada comida, con agua tibia. Si quedan sobras, deben desecharse.

En los primeros días de vida, los pichones asimilan la comida que se les proporciona con mucha rapidez. En general, la papilla debe administrarse tan pronto como se descubra que el buche se ha vaciado. Durante la primera semana, esto suele ocurrir a intervalos de aproximadamente 1 hora. A medida que se desarrolla, este espacio se amplía, pero siempre como referencia que, en cuanto se vacía el buche, conviene alimentar al pichón. Alrededor de las dos semanas de edad, a la hora de proporcionar la papilla, hay un momento en el que observamos que quedan residuos en el fondo del buche, por lo que es bastante común pensar que lo ideal es esperar a que se vacíe el buche, pero esto es un error. En esta etapa, ya se ha absorbido la mayor cantidad de agua y el residuo que queda en el buche se vuelve difícil de absorber, ya que contiene poca agua. Así, en esta etapa, la recomendación es administrar el alimento previsto para ese tiempo, de manera que diluya el residuo más espeso que quede en el buche, facilitando la absorción por parte del pichón;

La cantidad de papilla que se debe proporcionar en cada comida puede variar mucho de un individuo a otro, incluso siendo de la misma especie, por lo que no es posible indicar la cantidad exacta de papilla que se debe proporcionar al pichón. En el caso de los Paseriformes, la papilla debe proporcionarse como única fuente de alimento durante aproximadamente 30 días de vida. En el caso de los Loros, la papilla debe proporcionarse como única fuente de alimento hasta aproximadamente los 45 a 60 días de vida. A partir de estas edades, recomendamos poner a disposición la papilla para pichones y el alimento extruido Labcon para cada especie, disminuyendo gradualmente la cantidad de papilla y aumentando la cantidad de alimento extruido, hasta que constituya 100% de la dieta.

Recuerda, estarás tratando con seres vivos muy delicados en pleno desarrollo y todo lo que hagas en este período es de por vida.

Autor: Max Ternero Cangani - Máster en Microbiología Agrícola - Doctor en Ciencia Animal.
Colaboradores: Eva Schneider - Licenciada en Medicina Veterinaria y Luiz Roberto Francisco - Biólogo - Magíster en Zoología.


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